07/04/2025

Se reveló,

la anunciación la llamaron,

se dejó ver, se hizo aclamar,

lo presumimos,

percibíamos que llegaría,

pero nadie intuyó,

que vendría acompañada de su séquito,

de un rebaño de fieles seguidores,

con un coro de sirvientes plañideros,

un cúmulo de fanáticos adeptos,

y así lo hizo

y, más por ella,

que acudió rodeada de aura,

lo sentimos por quienes la adoraban,

pues venían cubiertos de sarna y mierda,

de pátinas de excremento,

haciendo difícil discriminar,

quien era bueno y,

quien era un hijoeputa.

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