Bodas de plata,
veinticinco años,
arrejuntaos y casaos,
por la gloria de nuestro señor.
Un cuarto de siglo a tu lado,
años de aguante, de coraje,
de sacrificio y de tirar pa`lante.
Años de entusiasmo, de amor reforzado,
de amor madurado, de amor decidido.
Muchas cosas han cambiado,
hemos construido, hemos fracasado,
no hemos levantado y nos hemos mantenido.
Con manías, orgullo y miedos,
superado por el cariño y,
por la fuerza de nuestros hijos,
aquí estamos, aquí seguimos,
esperando sostenernos otros tantos años más.