Soy un vestigio,
un artículo del pasado,
huella de otros tiempos,
antediluvianos y añejos,
viejo me siento, viejo soy,
vi a la evolución por el retrovisor,
y pasó por encima de mí,
me dejó en la estacada,
con su cambio, con su rol,
con sus nuevas tendencias,
tendentes a la tenencia
inmediata y servil,
fugaz y fútil de consumo rápido,
de pantallas inteligentes,
que se hacen pasar por humanos,
consiguiendo suplantarnos y alienarnos,
no ver más allá de ese palmo,
del derroche inservible,
del éxito mal cultivado,
por eso que soy un vestigio,
un objeto del pasado.