Llueve
y, derrama tus lágrimas,
escancia sentidos,
vuelca latidos,
hincha las branquias
y, olvida los ritos.
Llueve
y, huele a mojado,
apaga las luces,
extiende tus alas,
renueva las ansias
y, anuncia con gritos,
que vives la vida,
con la queda calma,
que anuncia el fin de la tempestad.