Sentado en un banco del parque,
espero la llegada de la noche,
solo, sin más compañía,
que mis negros pensamientos,
unas largas sombras me acechan,
cubriendo ni mente de miedo y duda.
Sentado en un banco del parque,
solo, espero la venida de las tinieblas,
malditas, oscuras y azabaches,
las que me instigan a querer acabar con todo,
a saldar la crueldad que llevo dentro.