Huelga indefinida,
huelga de brazos caídos,
es mi decisión,
nada de huelga a la japonesa,
ni majaderías de ese tipo,
estoy harto,
harto y cansado,
de que me manden,
de que me ordenen siempre lo que tengo que hacer,
yo soy un alma libre,
y, no quiero ataduras,
ni dar explicaciones,
ni menos, acatarte.
Huelga,
huelga indefinida,
hasta que yo quiera,
hasta que así lo decida,
pero, eso sí,
¡renumérame!
págame por no hacer nada,
tengo derecho a mi jornal,
a mi salario de hombre libre.
Huelga,
voy a la huelga,
antes de que vuelva…