Te quiero,
aunque no desoje margaritas,
ni dibuje corazones en los libros de texto,
ni dedique canciones en las emisoras de radio,
ni utilice a la vecina como correveidile.
Te quiero,
aunque no escriba poesías,
ni derrame lágrimas de dolor figurado,
ni me derrumbe en la cama imaginándote,
ni tatúe con boli nuestros nombres.
Te quiero.