416. ¡Quien tuviera tus alas!
416. ¡Quien tuviera tus alas!
416. ¡Quien tuviera tus alas!
415. Añoro tu tiempo (y a ti)
414. No me hirieron tus palmaditas en la espalda; solo me hicieron más fuerte
413. Siempre creí ser un puching ball; ahora las hostias la voy a dar yo
412. Ya me cansé de poner las dos mejillas; de ahora en adelante me las voy a pintar
411. He vendido todas las entradas para mi espectáculo
410. ¿Qué fue antes el huevo o la semilla?
409. Prefiero la muerte al olvido
408. Confío en ti, pues tú resplandeces
407. Para resucitar, primero hay que morir