600. No sé si tengo lágrimas de ausencia o legañas de ensoñación
600. No sé si tengo lágrimas de ausencia o legañas de ensoñación
600. No sé si tengo lágrimas de ausencia o legañas de ensoñación
599. Tú y yo, amor, seremos inmortales
598. En el poder, las puñaladas nunca llegan de frente; siempre por la espalda y con un abrazo
597. Uno solo es libre hasta donde desconoce la verdad
596. ¿Por qué los mediocres tienen tanta ansia de reconocimiento?
595. No hay listón lo suficientemente bajo para la mezquindad
594. Dios solo escucha cuando uno suplica lo que no necesita
593. Dormir es para los soñadores
592. Los hombres somos inmunes a la lógica
591. El dolor más sincero se vive a solas