21/02/2019

Te busqué en las baldosas,
de mil calles transitadas,
en la luz de las farolas,
en esquinas olvidadas,
en los pasos de peatones y, en las colas.

Te busqué en los anuncios,
de periódicos y citas,
en garitos y locales,
en las tumbas y las criptas,
y, en las barras de tabernas y, de bares.

Te busqué y no te hallé,
en las calles de esta puta ciudad,
enloqueciendo a cada instante,
ya no logro recordarte,
y, ahora sé, que ya nada será igual.

Te busqué en los espejos,
de ascensores y bazares,
en los pasillos del metro,
en mercados y solares,
y, en salas vacías, tras conciertos.

Te busqué en las agendas,
de las redes más sociales,
en mi lista de contactos,
en manifas radicales,
y, en los altares de todos los santos.

Preludio

Hoy voy a principiar este feliz cuaderno,
lo llenaré de mis letras y recuerdos,
escribiré con renglones tan correctos
y, descubriré lo que siento muy dentro.

Hoy voy a comenzar un válido boceto,
lo cubriré de signos, trazos y apuntes,
ilustraré con pinceles y pespuntes
y, ornamentaré un esquema correcto.

Hoy voy a perforar un firme agujero,
lo cavaré con palas, rastras y arados,
profundizaré campos, piedras y suelos
y, sondearé el fondo del arenero.

Hoy voy a componer un ordenado verso,
lo adornaré con las trovas y sonetos,
rimaré poemas sentidos y cuerdos
y, construiré para ti un fiel universo.