21/11/2019

Dios aprieta y, a veces ahoga

Dios aprieta y, a veces ahoga,
aunque no veas aún la soga,
es sutil, aunque es consciente
eso, que no siempre es presente.

Dios aprieta y, a veces ahoga,
aunque no creas, que es tu hora,
es agudo y, todo un creyente,
no lo ves y, no es nada corriente.

Dios aprieta y, a veces ahoga
y, ese dolor, traerá mucha coba,
es muy fino y, persiste en la mente,
ya nada, te será indiferente.

Dios aprieta y, a veces ahoga …

Prolegómeno

Déjame ser, 

la introducción de esta gran obra, 

el prefacio que he de encarnar,

un prólogo resumiendo la creación,

el exordio de nuestra fructífera cita,

proemio de magistral declamación,

una obertura grandiosa y, colosal,

el preámbulo de una provechosa relación,

introito de ósculos y, caricias tiernas.

Déjame ser, 

el prolegómeno antes de llegar al clímax.