20/07/2019
Infierno
El asfalto repele el calor,
secador de aire candente,
el cielo está tan encendido,
cual intenso hierro en fogón.
La canícula es insufrible,
bochorno cubierto de ardor,
es tan tórrida tu seca vida,
como brasa en combustión.
El sofoco que te incendia,
abrasa quemando el fervor,
dale candela y, haz lumbre,
o arderás en cabal ignición.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.