19/09/2019
R.I.P.
Me tomé la dosis prescrita,
pero no leí demasiado bien,
amanecí con corbata y, levita,
sin decir casi ni amén,
metido en cajita de buen pino,
dormidito, cetrino y, fetén,
¡adiós!, me fui, ya soy divino,
epitafios quise leer,
no pude burlar al destino,
ahora espero que tú vengas también.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.