26/09/2019
¡Qué leches!
Me tomé la vida a la ligera
y, esta me sobrepasó,
adelantó y, me quedé a rebufo,
quise seguirla y, me ahogó.
Me puse el mundo por montera
y, este me ninguneó,
reventóse y, me olió como a tufo,
intenté cogerlo y, me corneó.
Quedé campeón de primera
y, en esas se despachó,
me despidió, todo fue un pufo,
creí cobrarlo y, se diluyó.
Recibo, llamada en espera
y, esta se repitió,
si le cojo, lo rompo y, estrujo,
al capullo que me colgó.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.