26/10/2019
Cuidadín
El nombre del Padre y, del Hijo
y, también del Espíritu Santo,
estoy hasta los huevos y, el pijo,
de que me manejes un tanto,
muy lista, mi madre me dijo,
sé presto y, cúrate de espanto
y, ándate muy por lo fijo,
que del canto se pasa al llanto,
y, de cabeza, ya no me rijo.
Prolegómeno
Déjame ser,
la introducción de esta gran obra,
el prefacio que he de encarnar,
un prólogo resumiendo la creación,
el exordio de nuestra fructífera cita,
proemio de magistral declamación,
una obertura grandiosa y, colosal,
el preámbulo de una provechosa relación,
introito de ósculos y, caricias tiernas.
Déjame ser,
el prolegómeno antes de llegar al clímax.