08/03/2021
Reconciliación
He vuelto para reconciliarme con el mundo,
después de vislumbrar mi propio incendio,
abrasarme y no quedar ni las pestañas,
tan solo cenizas esparcidas por el aire,
virutas de despojos trashumantes,
en señal de dolor, penitencia y luto.
Ahora, tras resurgir del mudo polvo,
me reencuentro con vosotros de nuevo,
acogedme y perdonad mis flaquezas,
siento que fui persona transgresora,
más ahora, deseo pediros la absolución,
necesito vuestro indulto y gracia plena,
para ser de nuevo un alma impoluta,
poder volver a pecar sin ningún temor.
Todo lo que vendrá después
Como titulaba la canción de mis admirados “091”, no sé si estamos preparados para todo lo que vendrá después. Después de la segunda ola, vinieron unas cuantas más. La población sufrió de la llamada fatiga pandémica, el estrés crónico que nos hizo estar hartos del coronavirus. Las cifras de todos los marcadores habidos y por haber se dispararon. Por fin nos vacunaron. Y con la inmunidad, se me acabó la inspiración. Vino ésta, aupada por la pandemia y por el tiempo de confinamiento y se marchó avisando, cuando la “normalidad” se instaló de nuevo en mi rutinaria vida. Las musas me abandonaron y lo que pudo ser, quedose sin terminar.