Aunque toquemos fondo
Aunque tanteemos el fondo,
un légamo sucio nos engulla,
quedemos anegados en lodo,
y, desangrados de tanta pulla,
ahoguemos tristes lamentos,
aún sin vestir blanca casulla,
volveremos a incorporarnos,
quizás ya nadie nos instruya,
pensad en remover este limo,
confiando en esa gracia tuya,
que nos hará revivir siempre,
ansiando que el amor se intuya.