03/10/2019

Qué bueno

Qué sorpresa me diste,
no lo esperaba, lo juro,
estupefacto me dejaste,
cuando vi lo que hiciste.

Qué alegría, qué gozo,
sin palabras, fui mudo,
no acerté a agradecerte,
el amor que me ofreciste.

Qué razón que tuviste,
y, yo terco y, obstinado,
el orgullo me heriste,
reviví y, cogí tu mano.

Deja una respuesta