Montañeros
Escalaré tus muslos
y, arriaré la bandera,
déjame agarrarme,
no llevo más cuerdas,
que mis dedos errantes,
rastreadores de cumbres,
que trepan inciertos
y, anhelan la cima,
para llegar al culmen,
el apogeo de tu carne,
clímax de lo ignoto,
paraíso tan devoto,
de lenguas inquietas,
que buscan hambrientas,
el éxtasis y, la gloria.