Ditirambo
Sirvan mis alabanzas,
para congraciarme contigo,
yo te elogio mujer,
por ser fecunda y prolífica,
venero tu firme constancia,
la tenacidad perseverante
y ensalzo tu belleza,
que, de presencia llenas,
admiro la fiel voluntad,
delicada sutileza,
que por grácil y exquisita,
complaces mis torpezas,
de hombre desolado,
que siente la impotencia,
de no tenerte al lado.