22/05/2023

Te perdí,

por el sumidero te fuiste,

vertida a borbotones,

en el desagüe,

como un torbellino,

describiendo un fatal vórtice.

Te marchaste,

por los resquicios, te largaste,

diluida en las rendijas,

grietas cavernosas,

como un fluido viscoso,

sin dejar rastro,

huella, ni señal,

tan solo una marca,

en mi corazón incandescente,

un estigma,

una herida que nunca cicatrizará.

Te fugaste,

dejándome solo,

en esta cárcel sin paredes,

purgando mi pena,

y preguntando a los dioses,

el porqué de éste,

mi cruel destino.

Te perdí para siempre,

vuelvo a retornar al punto de partida,

y ahora sé, que no habrá bola extra.

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