229. Lámeme las heridas; sé mi perro guardián.
229. Lámeme las heridas; sé mi perro guardián.
229. Lámeme las heridas; sé mi perro guardián.
228. No me tengas ojeriza, pues la piel se me eriza y, tu rabo me atiza.
227. Soy la consecuencia de tanto infortunio; un desastre más en cada plenilunio; la hoguera que arde todo mes de junio; ni tengo tu amor, ni tengo pecunio.
226. Tú eres todo; yo soy la nada. Nadando me ahogo; por mi das la cara.
225. Eres el revulsivo que necesito, el trampolín hacia la gloria.
224. Tú eres como la sal de frutas, cuando te ingiero, eructo de satisfacción.
223. Solo sé que ahora llevo bozal y, ladro más que nunca.
222. Y, algunos creían que esto sería un resfriadillo sin más consecuencias.
221. Es insólito ver jugar en los parques a los niños con mascarilla.
220. Todo lo bueno se acaba; todo lo malo también (el final del verano Covid; o eso creía entonces).